Miércoles y, contra todo pronóstico, Ramón estaba en el entreno hoy.
Raro, porque normalmente es su ex la que maneja a los niños ese día, pero parece que todo falló. Las nenas estaban con uno de sus rebotes adolescentes y la madre, desbordada, pidió ayuda al padre de las criaturas.
El pobre me invitó a un cafelito mientras los nenes futboleaban . Y, en cierto modo, si hubiera sabido lo que me venía encima no aceptaba. ¡Cuánta negatividad rebosaba el hombre…!¡ Dios! Yo no sabía donde meterme porque dicen que eso se pega más que la tuberculosis. Que lo negativo llama a lo negativo y que hay que huir de la gente así tan pallá…¡ostras!…con lo que me está costando a mí levantar cabeza con todo…
Me contó que ya no puede más…que si las nenas…que si en el trabajo nada pita….que si las citas no le salen bien… Y ya, para colmo, me mira y me dice : “ …y tu estás fatal también, no?…menuda pinta llevas..” …
Qué monada de hombre…como vaya de ese palo en las citas también ,no le va a ir bien jamás.
Opté por atrincherarme en mi posición de escuchante ideal, sin prácticamente abrir la boca. Me movía a monosílabos , siendo la mayoría de ellos en sentido afirmativo para no meter sal en las heridas sin querer. Y mientras me mantenía en ese papel, iba pensando en otras cosillas.
De echo, desde que mis padres me vinieron con el cuento de mi tío gay, que mira que saberlo tan tarde…con lo que hubiera molado eso de ‘tengo un tío gay’…ahora que están así de moda y saliendo del armario y eso…no sé…,bueno, la cuestión es que desde que lo sé, que voy dándole yo vueltas al asunto y no acabo de hacerme a la idea de cómo no nos dimos cuenta en su momento. Porque digo yo que algún ramalazo tendría, o algún gesto, maneras de vestir, de sentarse…pero no, nada. De lo más su interpretación de hijo asexuado. Aunque…no sé..
-¡¡ NO ME ESTÁS ESCUCHANDO!!
Zasca! Ramón…! De pronto le vi…y recordé que quería ir a buscar una peli infantilona a la biblioteca y que se me estaba yendo el tiempo ahí sentada con el pobre chaval amargado.
-Ostras… perdona…..sí escuchaba….me he despistado un segundo…es que quiero ir a la biblio y pensaba en la hora..
-bueno….tranquila…pues si eso te acompaño y seguimos hablando..
‘ Seguimos’ ?…qué gracioso…
El trayecto hacia la biblioteca es corto pero se me hizo terriblemente kilométrico . Ramón seguía con sus casi esquizoides divagaciones sobre el adolescente de hoy y el papel de los padres, salpicado con retales de su cita con una chica del pueblo a la que conoció por internet y que de buenas a primeras le invitó a subir a su casa, a lo que él, tan caballeroso siempre, rehusó, lo cual provocó una airada protesta de la mujer.
Y, para más inri, la música de fondo….un tum tum de discoteca que su hija le obliga a escuchar pero que, según él tiene un algo en el fondo que es así como relajante…
Para mí, fijo que no, puesto que llegué a destino con un grado de confusión tan importante que en lugar de la peli para mis niños acabé cogiendo un reportaje dedicado a padres de hijos adolescentes con problemas. De lo cual no me dí cuenta hasta estar en casa deshaciendo bolsas y en medio de una especie de estrés postraumático agudo.
Bien, en todo caso mañana la cambiaré. Ni por curiosidad vería el dvd ése con lo que hoy he llegado a aburrir a padres e hijos . Y encima va y mi nene pequeño ha vomitado hace un rato….Espero que no preludie una noche movida..
Reina el silencio ahora…y me siento de verdad agradecida. Hay días en que te estresas y llegas a la noche con la cabeza como un tambor…tom tom tom…
Entiendo que lo más inteligente será meterme en la cama y leer un rato. Eso siempre me relaja y a la que me viene el sueño sólo es cuestión de apagar la luz.
Y, sin embargo, no me atrevo a moverme del sofá….por aquello de desbaratar la calma….Falta que me meta en la cama para que algo pase. Hace tantos días que el teléfono suena con paridas, una detrás de otra…que ya se me hace raro tanto silencio.
El móvil ya lo he desconectado, pero el fijo…..ay!
Mejor cambio de planes a ver si la psicosis ésta de ahora se me pasa. Entraré en el messenger a ver si mi hombre ideal anda por ahí. Y, si es que está, le pediré que me pase links de músicas varias. Tiene gusto para eso.
Será como montarme una fiesta con un dj particular…igual con una buena conversación y música acorde logro entrar en otra dimensión por un rato.
Recoloco los cojines del sofá y me apalanco. Conecto el pc, no sin dejar de mirar el teléfono fijo de reojo así como si esperara que me saltara a la yugular en cualquier momento.
Pero no, todo sigue en calma.
Pasan ya de las diez y difícil será que alguien interrumpa mis planes ahora. Aunque mi tía tuvo una temporada en que me pegaba un toque sobre las once y más de una vez me sacó de la cama a todo correr.
Pero eso ya pasó. Fue hace cosa de medio año más o menos, cuando se enamoró de un señor vecino de su barrio, que la esperaba por las esquinas para saludarla. Se decían entonces un hola y adiós tímido, se sonrojaban y fin del flirteo. Pero fue algo que la trastocó de tal manera que me llamaba como si fuera una quinceañera de las de antes, que las de ahora ya están de vuelta y media y un saludo por la calle no sé yo si las llega ya a sonrojar.
Al final la historia fue languideciendo. Imagino que la llegada del frío frenó algo las ansias de esperar por las esquinas al buen hombre, que según a qué edad una corriente de aire puede ser letal. Y así, como se ven menos, ya los sofocones han ido pasando, y las llamadas con respecto a ellos también. Con lo que nuestras conversaciones nocturnas volvieron a un horario más decente. Que si llamaba mi tía tarde era porque al ser verano y poder aparecer el susodicho por cualquier lado, ya mi tía se daba un garbeo al atardecer con las amigas y ya después cenaba tarde y eso.
Nada pues. Silencio. Y mi chico que ya está ahí. Bien, veremos en qué depara la velada musical….